Jacinto nació en Kamien, en la región de Silesia, en Opole (Oppeln), poco después de 1200. Descendía de la noble familia de Odrowaz, y de los parientes de Ivo Odrowaz, obispo de Cracovia. Este último, un hombre de personalidad fuerte y amplia mentalidad, tenía una posición excelente en la Iglesia de sus tiempos e influyó en gran medida en el camino espiritual que Jacinto decidió seguir.
Jacinto murió el 15 de agosto de 1257, el día de la Asunción de Santa María. Fue sepultado en la iglesia dominica de Cracovia.
La gente comenzó a venerar a Jacinto inmediatamente después de 1257. Ya en el siglo XIII se dieron los primeros intentos de iniciar el proceso de canonización, que demoraría luego varios centenares de años.
San Jacinto es venerado no sólo en Polonia sino a lo ancho de Europa, en Norte y Sud América y en Asia. Jacinto Odrowaz fue el primer santo Polaco tan ampliamente venerado después de su muerte. San Jacinto se celebra el 17 de agosto. |